The EUIPO ha concedido el registro como marca tridimensional de la forma de la Vespa Primavera, después de haber rechazado inicialmente la solicitud por considerar que su diseño no poseía suficiente carácter distintivo por sí mismo. La decisión, adoptada el 22 de julio de 2026, comprende los vehículos de dos ruedas y los modelos a escala y se suma a los registros que Piaggio ya había obtenido en Italia, en febrero de 2024, y en Reino Unido, en noviembre de 2025.
Un primer rechazo por falta de carácter distintivo
Piaggio & C. S.p.A. en junio de 2024 presentó la solicitud de marca para proteger la forma del conocido scooter para vehículos de dos ruedas y modelos a escala. En abril de 2025, la EUIPO rechazó la solicitud al considerar que la forma de la Vespa Primavera no se apartaba suficientemente de las formas habituales existentes en el sector.
En este tipo de marcas, constituidas por la propia apariencia del producto, no basta con que el diseño sea atractivo o reconocible. Para que exista carácter distintivo intrínseco, la forma debe permitir al consumidor identificar directamente el origen empresarial del producto. La EUIPO consideró entonces que las características de la Vespa Primavera podían percibirse como una variante de otros scooters disponibles en el mercado.
El reconocimiento adquirido a través del uso
Según ha comunicado Piaggio, posteriormente la EUIPO concedió finalmente el registro en julio de 2026, al considerar acreditado que la forma de la Vespa había adquirido carácter distintivo como consecuencia de su uso prolongado en el mercado.
La clave, por tanto, no estaría en que la forma fuese distintiva desde su origen, sino en que, con el paso del tiempo, los consumidores han llegado a asociarla directamente con un determinado origen empresarial.
Para ello se habría tenido en cuenta, entre otros factores, la presencia de Vespa en el mercado desde 1946, su notoriedad y el elevado grado de reconocimiento alcanzado entre el público. Es decir, la Vespa Primavera puede reconocerse desde otra calle incluso sin ver su nombre o su logotipo. Esa capacidad de identificar su silueta con su origen comercial ha sido decisiva para obtener el registro.
La evolución del diseño no elimina necesariamente su distintividad
Un aspecto muy interesante del caso es que la forma de la Vespa ha evolucionado a lo largo de las décadas. Los diferentes modelos han incorporado modificaciones estéticas y actualizaciones, pero la EUIPO habría considerado que estas variaciones no impiden reconocer el carácter distintivo adquirido cuando las nuevas versiones mantienen las características esenciales del diseño.
Dicho de otro modo, la modernización de un producto no supone necesariamente la pérdida de la distintividad conseguida a través del uso, siempre que se conserve un núcleo distintivo reconocible por el consumidor.
La forma de un producto también puede convertirse en marca
Este caso muestra cómo la forma de un producto puede llegar a desempeñar una verdadera función marcaria. Aunque inicialmente no posea suficiente carácter distintivo, un uso intenso y prolongado puede hacer que el público termine identificando esa forma con una empresa concreta.
La protección mediante una marca tridimensional permite además complementar otras formas de protección del diseño, como los diseños registrados o, en determinados casos, los derechos de autor.
El registro de la Vespa Primavera constituye así un ejemplo especialmente relevante de cómo un diseño consolidado en el mercado puede convertirse, con el paso del tiempo, en un signo distintivo por sí mismo.
Fuentes: Piaggio Group, comunicado de 21 de septiembre de 2026 y expediente MUE n.º 019040904 de la EUIPO





